martes, 6 de noviembre de 2007

Cuando Lo Desechable era Guardable (5)

Susana habla:

A mi juego me llamaron! Desde hace algún tiempo estoy empeñada en recuperar el pasado a través de objetos.

En cada objeto esta la memoria activa, creo, junto a la memoria afectiva.

Tuvo que ver con la muerte de mis abuelos, la de mis padres y la necesidad de desocupar ambas casas.

La tarea duro cuatro años!!!!!!!!!!!!!!! Cuatro, sí…y por supuesto, fue necesario comprar una casa nueva para colocar esos objetos imposibles de tirar, que a su vez (la nueva casa) estaba llena de cosas por la que hubo que comprar otra casa para guardar lo de esta última y luego otra y así como el versito: “Juan se llamaba el padre, Juana la mujer. Tuvieron un hijito que se llamaba Juan….se llamaba el padre, Juana la mujer, tuvieron…”…hasta el infinito.
Bueno, omitiendo la mentirilla de transformarnos en reyes del negocio inmobiliario, lo cierto es que nada puede tirarse en mi vida.

Y empezamos, o empiezo a contar: para qué guardaría mi abuela bolsas y bolsas de tela, tipo lienzo en las que creo venía la harina, llena de restos de trapitos o restos de tela usados en confecciones, todos enrollados y atados con piolines? Con mi hermana, temiendo que dentro de ellos se encontraran dólares ahorrados, los abrimos durante tres días y solo había trapitos más chiquitos!!!!!!!!!!!!! Supimos que, tal vez, la historia de mi nona en su pueblo italiano era una triste historia de niña muy pobre, donde lo poco que tenía era de gran valor y nada debía tirarse por si venían épocas peores, que las hubo, obviamente, como las guerras, y se acostumbró a guardar hasta lo inservible….

Debo admitir que los trapitos fueron dados a un cartonero que dijo necesitarlos…No han cambiado tanto las cosas desde la niñez carenciada de mi abuela, no?
A partir del husmeo de las bolsas, empezó el placer, la angurria del coleccionista…
Se acuerdan de los tinteros involcables? Yo tengo. De las lapiceras con plumas con forma de manito? Yo tengo, milessssssssssssss.

(No las usé yo, por supuesto, yo era de la época de las lapiceras a fuente, que obviamente también tengo, jajaja que se cargaban en tinteros con tapa).
Y tengo el uso de las lapiceras de pluma: realistas cartas escritas por mi nono a mi nona invitándola a casarse con él, cuando el vivía acá, ella tenía 15 años en Italia y solo eran vecinos!!!!!

Tengo a mis viejos diciéndose palabras de amor…cartas con letra cursiva hacia la derecha que invariablemente comenzaban: “Mi querida amada: Tomo mi pluma esperando que a la llegada de esta te encuentres bien de salú….”

Tengo un pañuelo que usó la hermana de mi abuelo, Carolina, que murió de tuberculosis a los 29 años, pañuelo que usaba al cuello en sus militancias socialistas… (Debo aclarar que mi benemérito marido dice que los bacilos de Koch perduran en el tiempo y que nos vamos a contagiar, pero creo que es un ardid para que desocupe de objetos varios la cama donde desea reposar….)

Bueno, tocadiscos, combinados, discos del Club del Clan, de Palito, de Aznabur, de Adamo, donde aprendimos a poner el bracito en el hombro del compañero de baile para evitar el “atraque” y la excesiva “juntura”….todo, todo está acá, junto a mi corazón, al olor a tostadas con manteca y el recuerdo del café con leche de las 6 en punto….

Cajas con cartas cuando en la escuela secundaria nos escribíamos con las amigas del alma y de siempre: Julita, Norma, Lichi, nuestra desaparecida secuestrada Silvia, en plenas horas de clase! Miles y miles de cartitas! Y con los amigos imborrables del viaje de egresados y con novios…
Y carpetas en las que coloqué cartas cuando mis amigas queridas también del alma se tuvieron que exilar en Europa, cartas que casi no puedo leer por que son recuerdos demasiados dolorosos….

Cartas con mi amada hermana, donde nos contábamos cosas que nos daba vergüenza personalmente, o nos decíamos cuanto nos queríamos, que cursis, no?

Pero además, uno siguió viviendo…entonces, en otra de las habitaciones de las otras casas, jaja que no es chiste…) están las primeras batitas de los niños, mamaderas y chupetes pegoteados (vieron como se pone la goma con el tiempo y el olor que adquiere?), cajitas de música, los pin y pon, los play móvil, las barbies, los pequeños ponies (SACRILEGIO! Mis hijos casi me acusaron por maltrato infantil (a ellos que ya son grandes) y por hurto agravado con privación ilegitima de objetos ajenos con dolo y alevosía agravado por el vínculo y me amenazaron con llevarme a un geriátrico si no tiraba todo eso, argumentando que YA NO JUGARIAN MAS CON ESOS JUGUETES Y QUE MIS SUPUESTOS NIETOS, (ya que ellos no piensan tener hijos), JAMAS JUGARAN CON ESO POR QUE YA SE USARAN OTRAS COSAS…
Abrase visto herejía!

Continúo: están en estantes, en cajones de la cocina, en alacenas, en todo objeto contenedor : todas las libretas de los chicos, hasta las de la facultad, todos los cuadernos, todos mis apuntes de facultad y cursos que se me ocurrió hacer, desde vacunación en épocas de trabajos barriales, Flores de Bach en períodos zen, Cocinar en el Microondas, durante ataques de ama de casa hasta Crisis del sistema Comunista durante las Invasiones Inglesas, en momentos de intelectualidad.

Comento al pasar que el nombrado benemérito tiene un par de teorías: que en casa se desafían las leyes de la física y de la química (y todas las demás, bah…) ya que un espacio puede ser ocupado por mas de un solo cuerpo, nada se transforma ni se pierde, la ley de gravedad es un invento del capitalismo por que aun en las superficies con declive las cosa permanecen inmóviles, en fin, viles mentiras…

No hablo en verdad sobre el pasado y sus bondades en detrimento del hiper consumismo, con su secuela de contaminación, devastación del planeta, agujero de ozono, que son, como dice Galeano, consecuencia pero pertenecen a otro cantar…

Hablo de revivir cada instante de nuestra vida (y de cómo esta variaba en cada momento) a través de los objetos-fetiches que la hacían posible.

Por qué se guardan? Se guardan y son objeto de culto por que son como las arrugas: cada una se produjo y dejó una señal por poner el pecho a la vivencia más o menos dura que se nos ponía enfrente… (

De paso, les cuento que hay cada crema con retinol y cada botox que borra lo que venga, tampoco la pavada…) y que al fin muestran el camino que nos trazamos, que pudimos, que supimos o que nos permitieron conseguir…

Susanita